El ser humano y la percepción del tiempo

DRA. MARNET el martes, 4 de septiembre de 2012, 03:59:28
El ser humano y la percepción del tiempo

POR JAIME DUPREE

El ser humano percibe el tiempo en tres dimensiones distintas: experimenta el tiempo presente, recuerda el tiempo pasado e imagina el tiempo futuro. Los animales, que no conciben el tiempo, lo experimentan tan solo en el presente.

¿De dónde nos viene esta capacidad de concebir el tiempo? Simplemente desde el momento que fuimos capaces de percibir las cosas por su forma de ser (por su impresión). Los animales, por el contrario, tan solo se aperciben de las cosas por la sensación de sus sustancias y por la emoción de sus imágenes.

Puesto que carecen de la capacidad de concebir las cosas de acuerdo a su forma de ser (estética), para los animales las cosas no "son" ni existen, tan solo "consisten" en cosas que "están" "estáticas" y siempre en el instante del presente; es decir están fuera de la idea del tiempo en sí mismo.

En efecto, para que las cosas transcurran en el tiempo es preciso de dejen de "estar en el presente" y "sean dentro de una duración", pues la duración está necesariamente compuesta por tiempo que empieza a ser o que ya ha sido y tiempo que queda por ser; es decir, del tiempo limitado de un ser.

La cualidad de "impresionarnos" es la consecuencia de la evolución de la capacidad de emocionarnos, o mejor, de "sugestionarnos", pues las emociones sugieren las formas de ser de las cosas que contemplamos o imaginamos.

El paso siguiente fue representar en un dibujo aquello que nos sugería la emoción de su recuerdo en la imaginación. Una vez plasmada su impresión estuvimos en condiciones de concebir el tiempo: primero el recuerdo del pasado al contemplar la imagen dibujada y después el futuro, como consecuencia de la concepción global del tiempo de toda su duración.

A partir de la concepción del tiempo empieza la historia y el conservadurismo, pero también el presente o realismo y el futuro o progresismo. Por esta peculariedad en la manera en que concebimos el tiempo, el ser humano es al mismo tiempo, y dentro de unos determinados ciclos, conservador, realista y progresista a la vez. No puede concebirse que alguien sea "radicalmente conservador, realista o progresista". El dogmatismo no es humano.

Una de las consecuencias más dramáticas de la concepción del tiempo, en especial del tiempo futuro, es la consciencia de la inevitable muerte, pero la consecuencia positiva es que al mismo tiempo concebimos la ilusión de la esperanza, que solo se pierde con la muerte.

Imagen tomada del blog "Sonríale a la vida"